Cartas de Manuel Díaz. Ingresó a
la Armada Nacional en 1902, fue torrero en el faro de isla Observatorio.
Argentina, en su diario menciona, “El día 4 de octubre de 1904 se procedió a la
limpieza del piloto del aparato de iluminación como asimismo del mercurio”.
El uso del mercurio en los
antiguos faros fue una revolución de la ingeniería de finales del siglo XIX. No
se utilizaba como combustible para la luz, sino como un mecanismo de rotación
de alta precisión.
Los faros utilizaban lentes de
Fresnel, que son estructuras masivas compuestas por cientos de prismas de
cristal. Estas lentes podían pesar varias toneladas. Para que el faro cumpliera
su función, la lente debía girar constantemente para proyectar los destellos
característicos que guiaban a los barcos.
En la década de 1890, se
perfeccionó el sistema de flotación por mercurio:
Se instalaba una batea circular
llena de mercurio líquido.
La lente de Fresnel se montaba
sobre un flotador metálico en forma de anillo que "navegaba" dentro
de esa batea.
El espacio entre el flotador y la
pared de la batea era de apenas unos milímetros, minimizando la cantidad de
metal líquido necesaria.
Gracias a que el mercurio
prácticamente eliminaba la fricción, el sistema se volvía increíblemente
eficiente. Un pequeño motor de relojería (impulsado por pesas, similar a un
reloj de pared) era suficiente para mantener la lente girando a una velocidad
constante y suave durante toda la noche.
Toxicidad. Los fareros pasaban
años respirando vapores de mercurio en espacios cerrados, lo que a menudo
derivaba en problemas neurológicos (de ahí proviene, en parte, la mística del
"farero loco").
La "limpieza" del
mercurio (El proceso de filtrado)
El problema principal era su contaminación.
Con el tiempo, el polvo, la humedad y el roce metálico creaban una capa de
impurezas en la superficie llamada "dross" o escoria. Esta capa
aumentaba la fricción, haciendo que la lente no girara con la suavidad
necesaria.
Periódicamente, los fareros
debían retirar el mercurio de la batea para filtrarlo.
Se solía pasar el metal líquido a través de una
piel de gamuza o un paño de lino muy fino. El mercurio puro atravesaba los
poros del tejido, mientras que las impurezas quedaban atrapadas en la tela.Museo Mineralis
Letters from Manuel Díaz. He joined the Argentine Navy in 1902 and
served as a lighthouse keeper at the Observatorio Island lighthouse. In his
diary, he mentions, “On October 4, 1904, the pilot light of the illumination
apparatus was cleaned, as well as the mercury.”
The use of mercury in early lighthouses was an engineering revolution
of the late 19th century. It was not used as fuel for the light, but as a
high-precision rotating mechanism.
Lighthouses used Fresnel lenses, which are massive structures composed
of hundreds of glass prisms. These lenses could weigh several tons. For the
lighthouse to function, the lens had to rotate constantly to project the
characteristic flashes that guided ships.
In the 1890s, the mercury flotation system was perfected.